viernes, 18 de mayo de 2012

No me importa el qué dirán, me importan los de verdad, los que comparten mis días.

A veces me dan ganas de coger mi guitarra y pirarme de este mundo. Quizá así muchas cosas se solucionarían. Puede que muchos me tomaran por loca, pero con ella es la única con la que realmente me siento bien, y puedo expresar todo lo que siento sin temor a que me diga un: "no me lo puedo creer". Y me encanta sentirme libre cuando toco, cuando rozo sus cuerdas como si fueran lo más valioso que tengo, y dejarme llevar.. a dónde el sonido quiera, sin temor. Si la vida fuera tan fácil, ahora mismo te tendría a mi lado.. pero bueno, lo mejor es dejar de pensar en ti. Quizá tenga que dedicar más horas a la música y menos al amor, si es que se puede llamar así.



He aprendido a andar por encima del sol sin quemarme los pies.

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